Viajes y rutas por Aragón

LA SENDA FORESTAL DE CEDRILLAS

La excursión que te lleva a la ventana del amor.

Un sendero en el entorno de Cedrillas nos adentra en un frondoso bosque, nos enseña muchas cosas sobre él y nos regala, como sorpresa final, un mirador lleno de amor.

  1. Cómo llegar a la senda forestal de Cedrillas
  2. Cómo es la senda forestal de Cedrillas. Características de ruta
  3. Del Merendero del Pinar a La ventana del amor. Descripción de ruta
  4. Qué ver en Cedrillas

Cómo llegar a la senda forestal de Cedrillas

Para comenzar la ruta senderista nos trasladamos a Cedrillas, población a 28 km de Teruel capital y situada dentro del Parque Cultural del Chopo Cabecero.

Desde el centro del pueblo, seguiremos las indicaciones a Alcalá de la Selva. Tras 2 km., a nuestra derecha, veremos una señal que indica «Nacimiento del Mijares», la tomamos. Se trata de una pista en muy buen estado que debemos seguir siempre de frente hasta llegar al Merendero del Pinar.

Desde el pueblo al merendero hay tan sólo 10 minutos en coche; pasamos junto a una masada y pronto nos comenzamos a adentrar en el paisaje forestal que nos acompañará hoy en nuestra andada.

Desvío por pista que lleva al Merendero del Pinar

La Masada «el Aguanaj» es una de las muchas masías centenarias que existen en el término municipal de Cedrillas. Estas masadas están rodeadas de sus campos de cereal, su propio huerto o zona de regadío, su zona de pastos para el ganado y algunas, como esta, su pedazo de monte de pino albar.

Aunque hoy no queda ninguna habitada, hasta hace poco rebosaban vida y constituían un pequeño núcleo poblacional del que subsistían varias familias.

La de Aguanaj se habita durante el día y tiene un hermoso peirón conocido con el nombre de la masía.

Masía y peirón de Aguanaj

Cuando lleguemos al merendero, aparcaremos nuestro coche en el Parking señalizado.

El Merendero del Pinar está muy bien equipado. Cuenta con barbacoas, un montón de mesas y bancos, una fuente y una caseta forestal. Tengo la sensación de que, hace unas décadas, cuando eso de los picnics estuvo mucho más de moda, fue un lugar muy concurrido los fines de semana.

Desde este mismo lugar, podemos comenzar otro de los senderos más bonitos de la zona, la Ruta al Nacimiento del río Mijares.

Cómo es la senda forestal de Cedrillas. Características de ruta.

Estamos ante un recorrido muy poco conocido ya que su señalización es reciente y su difusión escasa hasta el momento. Con la poca información que he encontrado y, si no me equivoco, se terminó de acondicionar a principios de 2023.

Nuestro interés por la senda surgió tras realizar la ruta al Nacimiento del río Mijares y entrar en la caseta forestal que se sitúa en el merendero. En esta caseta, una serie de paneles nos descubrieron la existencia de unos miradores y esculturas en lo alto del monte y nos hicieron investigar un poco más en internet y sobre el mapa.

Caseta forestal en el Merendero del Pinar

Esta senda ha sido iniciativa de Pablo Corellano, el Agente de Protección de la Naturaleza responsable de estos montes, quien ha querido mostrar los trabajos forestales que se realizan con una intención de educar y una óptica de sostenibilidad.

Junto a la senda, nos encontramos con la presencia de las esculturas del artista local Gene Martín en dos miradores, esto supone un reconocimiento al proyecto por parte de los habitantes locales.

La razón de ser de este sendero la he encontrado en un artículo de La Hita, blog del naturalista Ángel Marco Barea, que merece la pena visitar para leer este y otros artículos.

www.angelmarcobarea.blog

El sendero permite llegar a dos miradores: el Mirador Masovero y el Mirador de la Almudena, con sus propias esculturas: «La ventana del amor», en el primero, y «Eres todo lo que ves», en el segundo, con posibilidad de hacer así un recorrido circular (en este caso sería de 5,5 km).

Nosotros hoy sólo vamos a llegar hasta el Mirador de los Masoveros, haciendo un recorrido de ida y vuelta por el mismo camino. Así, nuestro trayecto será de 2,7 km (sólo ida).

Perfil del sendero. Detalle de uno de los carteles didácticos de la ruta.

Es un recorrido fácil, con un terreno en perfecto estado, que podemos hacer incluso con niños acostumbrados al senderismo. La única dificultad puede estar en el fuerte desnivel que encontramos en una parte del camino de ida, pero, si nos lo tomamos con calma, se puede hacer perfectamente.

Hay que prestar especial atención a las marcas que, en este caso son blancas y verdes y, aunque son muchas, a veces es fácil despistarse; si en algún momento dejas de verlas, para y retrocede hasta encontrarlas. La sucesión de paneles explicativos numerados también nos ayuda a saber si vamos avanzando correctamente.

Es un sendero que se puede realizar en cualquier época del año, aunque en invierno, las temperaturas pueden ser bastante bajas. En verano, encontramos bastante sombra, por lo que, evitando horas y días muy calurosos, también es posible recorrerlo. Dicho esto, como siempre decimos, otoño y primavera son las mejores estaciones para el senderismo.

La información que ofrecen los paneles didácticos que nos vamos encontrando es muy interesante, variada y completa, a veces un poco técnica, pero , en cualquier caso, es el complemento perfecto a una preciosa caminata, en mi opinión, un acierto.

Hasta el Mirador Masovero encontramos 10 paneles didácticos (si haces la vuelta circular verás 4 más), con temas como el ciclo forestal, los tocones, la madera muerta, plagas y enfermedades del bosque, los árboles progenitores, el ambiente masovero, la biodiversidad,…, una auténtica enciclopedia sobre el bosque.

Del Merendero del Pinar a La ventana del amor. Descripción de ruta.

Hemos aparcado el coche y, antes de comenzar a andar, te recomiendo que entres en la caseta forestal.

Es un espacio con chimenea, bancos y varios paneles informativos en las paredes. Para nosotros fue una sorpresa y vimos algo que nos gustó especialmente: la sección de un tronco donde se relacionan los anillos con los principales acontecimientos históricos de Cedrillas.

Interior de la caseta forestal
Contenido didáctico de la caseta forestal

Frente a la caseta y junto a la pista, verás los postes que indican la dirección y distancias hasta los miradores.

La señal nos indica que debemos seguir por la pista por la que hemos llegado en coche. Pocos metros más adelante veremos el primero de los paneles didácticos y, poco después, otra señal que nos invita a adentrarnos ya en el bosque. A partir de este momento, nos guiaremos por las abundantes marcas de pintura blanca y verde.

Postes de ruta en el Merendero
Inicio del sendero por el bosque

Poco después encontramos el panel didáctico número 2, uno de los dedicados al ciclo forestal; desde él, la senda comienza a ascender suavemente al principio y con un gran desnivel después.

Panel didáctico número 2

Nos encontramos con un pastor y sus vacas, que pacen tranquilas en los prados abiertos entre el pinar, son comunes por aquí, de hecho la senda transcurre junto a su abrevadero.

En el ascenso, encontramos los paneles 3, 4 y 5, casi es obligado detenerse a leerlos para poder recuperar el aliento en la fuerte subida. En ellos seguimos aprendiendo aspectos como la importancia de los tocones como vestigio de la historia forestal y la importancia de la madera muerta como generadora de vida.

Una vez concluimos el ascenso, llegaremos al marcado en el plano como Cruce de rutas, una señal donde se nos indican las distancias hasta los dos miradores y lo que nos costaría completar la vuelta circular. Al Mirador de las Masías, el destino que nos hemos marcado, tenemos 1,4 km, ¡casi está hecho!.

Avanzamos ahora entre el espeso y primitivo bosque de pino albar y sabina rastrera, buscando las marcas blancas y verdes. Algún trozo de cinta de plástico anudada a los árboles y, que aún no ha sido retirada, nos indica que la señalización de la senda se ha hecho hace no mucho tiempo.

Señalización del sendero

Pasamos junto a algún ejemplar de pino que destaca por su porte y nos deja maravillados con su belleza. Aprendemos que se trata de árboles progenitores, es decir, de aquellos que por sus características, son escogidos como los productores de la semilla que den lugar alas futuras generaciones de pinos. ¿No os parece interesante?

Uno de los árboles progenitores

Tras atravesar la parte de bosque más denso, una señal nos indica un giro y comenzamos un tramo de sendero en descenso, ya falta muy poco para llegar al Mirador de las masías.

Sendero en descenso para llegar al mirador

Por fin el bosque se abre y llegamos junto al Mirador de las Masías, desde el que tenemos unas extraordinarias vistas de las zonas bajas de campos de cultivo, alguna granja y masías dispersas. El panel número 10 precisamente nos habla del ambiente masovero y el 11 de la biodiversidad.

En el centro, como una metáfora del amor que sentimos por el paisaje y el bosque que nos rodea, La ventana del amor, escultura de Gene Martín, un artista que desarrolla en Cedrillas su carrera artística.

Las obras de Gene Martín que encontramos en el sendero forestal nos animan a reflexionar sobre nuestro lugar y relación con la naturaleza. Además, son tremendamente fotogénicas y nos permitieron pasar un rato muy divertido haciéndonos fotos.

Hoy amenaza lluvia y nosotros no vamos a continuar hasta el siguiente mirador, volveremos sobre nuestros pasos hasta el Merendero del Pinar. Si estás animado, puedes continuar sin problema las marcas y completar la vuelta circular que también te llevará al mirador.

Hemos disfrutado mucho la senda, no todos los días podemos pasear por un bosque, aprender tantas cosas sobre él y hablar de amor y arte. Gracias a los que han hecho posible este sendero.

Qué ver en Cedrillas

Como ya sabéis, aunque vayamos de ruta, siempre reservamos tiempo para conocer los pueblos.

Llegar a Cedrillas es sorprenderse con la imagen de su castillo que emerge en el cerro sobre el casco urbano, hay un paseo desde el pueblo a su mirador.

Alrededor la plaza, están muchos de los edificios de interés, como el ayuntamiento con lonja, la Iglesia del Salvador, la Ermita del Salvador y, junto a ella, la fuente del siglo XVI.

En la misma plaza y en un llamativo edificio, encontramos el Museo de Cedrillas, con dos secciones, una dedicada al Patrimonio Natural, Cultural y Paisajístico del municipio y otra titulada  «Castillos, templos y masías», exposición permanente sobre el Patrimonio Arquitectónico del Parque Cultural del chopo cabecero del Alto Alfambra.

En los alrededores, dos ermitas más, la de Loreto, y la de Santa Quiteria, en un precioso entorno y con una zona recreativa con mesas y asadores, donde los cedrillenses celebran su romería.

Y, camino a la Erita de Loreto, probablemente una de las casas más sorprendentes de Aragón, el Partenón de Cedrillas, la vivienda de un maestro jubilado enamorado de las civilizaciones antiguas, la mitología y las artes.

El Partenón de Cedrillas o «Jartenón»

En el paseo por el pueblo también nos encontramos con el arte urbano del Museo temporal a cielo abierto, una iniciativa que nació en 2018 y que cada año invita a un artista para deje su obra en aluna de las localizaciones. Este año, en su IV edición la artista invitada ha sido Harsapati.

Museo temporal a cielo abierto

En Cedrillas hay mucho arte y no podía faltar la escultura, la encontramos en El jardín de la alegría, un parque abierto a todo el mundo, junto al río Mijares, donde contemplar las esculturas y que también tiene intención de ir creciendo poco a poco.

Ya ves que Cedrillas está muy activo y, si quieres conocer más, puedes visitar su página web www.cedrillas.es

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