CÓMO VISITAR LA CARTUJA DE LAS FUENTES EN LOS MONEGROS

Puerta de entrada al recinto de la Cartuja de las Fuentes

El Monasterio de Nuestra Señora de las Fuentes está en pleno corazón de la Comarca de los Monegros, en la provincia de Huesca, dentro del término municipal de Sariñena y en las cercanías de la localidad de Lanaja.

Desde Zaragoza, en coche, tardamos aproximadamente 1 hora, desde Huesca, unos 45 minutos, por lo que es una opción estupenda para una excursión en el día cualquier fin de semana.

Si quieres completar la jornada con otras visitas, en la web de Turismo del Consejo Comarcal de los Monegros www.turismolosmonegros.org tienes información y un mapa interactivo con otros lugares de interés en la comarca

Visita guiada a la Cartuja de las Fuentes

Conocer esta joya del patrimonio aragonés es muy fácil porque está abierta los sábados, domingos y festivos por la mañana, de 11.00 a 14.00 horas. Hay dos pases de visita guiada: a las 11:00 y a las 12:30 y te recomiendo que la veas así, porque las explicaciones de los guías son excelentes y es la única forma de comprender la magnitud y el valor del monumento que estás contemplando.

No es necesario hacer reserva previa, basta con acudir minutos antes de cada uno de los pases de visita guiada a la entrada del recinto.

Para grupos numerosos la cartuja abre varios días al mes hasta completar las jornadas disponibles. Para ello hay que reservar previamente en el correo visitalacartuja@dphuesca.es

La entrada es gratuita, pero se puede hacer un donativo para poder seguir realizando esta labor y contribuir a su restauración.

Un edificio como este, con más de 500 años de historia, da para escribir un libro, de hecho Elena Barlés, profesora titular de la Universidad de Zaragoza (y profesora mía) es quien mejor ha estudiado el monumento y ha publicado varios que puedes leer si quieres profundizar en el tema.

Los guías del monumento te adentran poco a poco en la compleja historia de la cartuja. A continuación, te dejo un breve resumen histórico, únicamente para que veas la apasionante historia y los variados avatares que ha vivido la cartuja monegrina.

  • Fue fundada en 1507 por lo señores de Pina, doña Beatriz de Luna y don Blasco de Alagón, en una antigua ermita donde había sido enterrado su hijo don Artal.
  • Los primeros años de la cartuja estuvieron llenos de dificultades, hasta el punto de que los monjes se vieron obligados a abandonar el monasterio a mediados del siglo XVI, trasladándose a Aula Dei.
  • Tras varias vicisitudes, el siglo XVIII es clave en la historia de la Cartuja. Entre 1714 y 1797 pudo levantarse un monasterio de nueva planta gracias a los beneficios que generaba el propio cenobio y a las aportaciones económicas de numerosos benefactores, entre los que destacan los hermanos Comenge, infanzones de la villa de Lalueza.
  • El primer tercio del siglo XIX fue desastroso. En primer lugar sufrió numerosos daños durante la Guerra de la Independencia y posteriormente, las leyes de desamortización provocaron la desaparición de la vida monástica.
  • A mediados del siglo XIX la mayor parte de las propiedades pasaron a manos de Francisco Romeo Martínez de Bengoa. Hacia 1877, uno de sus descendientes instaló en la cartuja un balneario aprovechando la existencia de aguas con propiedades curativas en las inmediaciones, pero la iniciativa fracasó pronto.
  • En 1896 la finca fue vendida a Mariano Bastarás y Cavero, siendo a partir de ese momento propiedad de sus descendientes.
  • Durante la Guerra Civil Española el conjunto fue utilizado como cuartel de las milicias, sufriendo en consecuencia abundantes destrozos.
  • A pesar de que sus últimos propietarios realizaron alguna inversión para su mantenimiento, el complejo arquitectónico se sumió en la ruina.
  • En 2002, el Gobierno de Aragón le otorgó la distinción de Bien de Interés Cultural.
  • En 2015 la adquirió la Diputación Provincial de Huesca para evitar su destrucción.
  • Desde 2015 se han acometido varias fases de actuaciones que han permitido la rehabilitación de los diferentes elementos y espacios de este recinto monacal. En la actualidad, se siguen llevando a cabo actuaciones para conservar e incorporar más dependencias a la visita.

Tras atravesar extensos campos de cereal por estrechas carreteras, la imagen de la Cartuja de las Fuentes nos sorprende destacando sobre una extensa planicie.

Los visitantes nos reunimos junto a la puerta de acceso, la única entrada al recinto. Alberto, el guía, la abre, atravesamos la portería, hoy sin el cartujo portero, y nos llama la atención la enorme extensión que aún nos separa de la iglesia. Hasta aquí podían entrar las personas que no pertenecían a la comunidad, queda bien claro ese deseo de soledad, ese afán de los cartujos de vivir alejados del mundo.

Atravesando la portería

La Cartuja tal como la conocemos ahora es uno de los ejemplos más importantes de la arquitectura de la Ilustración del siglo XVIII en Aragón, un barroco tardío influenciado por el arquitecto Ventura Rodríguez y con esculturas de Carlos Salas, diseñador y escultor respectivamente de la Santa Capilla del Pilar.

La iglesia es el eje arquitectónico en torno al cual se articulan el resto de dependencias necesarias para el desarrollo de la vida en común. Ya en el atrio descubrimos que este edificio ha pasado por mil y una circunstancias y momentos difíciles, las huellas de balazos en las paredes nos transportan a su etapa como cuartel y en los adobes del suelo las patas de un pájaro y un gato se mezclan con los surcos dejados por los pesados tanques.

Tras atravesar la enorme puerta llena de estrellas, símbolo de San Bruno y sus primeros compañeros, comenzamos a ver lo que distingue a esta cartuja: más de dos mil metros cuadrados de pinturas murales que constituyen la obra más notable de fray Manuel Bayeu.

Iglesia de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes
Pinturas murales en la Iglesia, obra de Fray Manuel Bayeu

Fray Manuel Bayeu fue cartujo y pintor, hermano de los afamados pintores de cámara Francisco y Ramón Bayeu y cuñado del universal Francisco de Goya. En la Cartuja de las Fuentes dejó su obra más notable. Como monje cartujano dedicó más de treinta años a decorar los muros, las bóvedas y los techos de la iglesia, la capilla del sagrario, la sacristía, el claustrillo con sus capillas y la celda prioral.

Fray Manuel no sólo pintó en la Cartuja de las Fuentes, también lo hizo en la de Valldemossa (Mallorca), en la catedral de Jaca, en algunas iglesias zaragozanas, en el monasterio de Sigena,…

Con las explicaciones de Alberto vamos descubriendo las distintas escenas (de la Vida de la Virgen y de la Pasión de Cristo), sus referencias pictóricas e iconográficas, trampantojos con frailes asomados a pequeños ventanales, algún animal sorprendente y hasta su firma.

Al sur de la iglesia se localiza el gran claustro, al que rodean las celdas de los monjes, el refectorio, la cocina y otras dependencias en mayor o menor estado de ruina. Adosados a su muro oeste se sitúan el claustrillo de las capillas, la sala capitular y la residencia del prior.

Además de la iglesia, recorremos parte de las galerías del claustro hasta llegar a la residencia del prior, visitamos la sala capitular en cuyas paredes hay cientos de grafitis aún por estudiar y nos asomamos desde una reja al gran claustro, donde están enterrados de forma anónima los cartujos que aquí murieron.

Residencia prioral
Galerías del gran claustro

Tan largo fue el proceso de construcción de la «Cartuja Nueva», casi todo el siglo XVIII, que incluso contó con una iglesia provisional, mientras se ultimaba la definitiva. En la pared quedó marcada la impronta del retablo, con su perfil barroco perfectamente reconocible en lo alto y la ubicación del camarín de la Virgen de las Fuentes en el centro. Una vez terminada la iglesia, convirtieron la estancia en sala capitular.

Jose Luis Ona González, historiador

Esta última parte del recorrido es, quizás por cercanía a nuestro tiempo, la parte más evocadora.

Imaginamos su pasado como balneario, con sus huéspedes entrando en las habitaciones que antes fueron las celdas de los cartujos, nos asombramos con la imagen de las dependencias del prior convertidas en cocina de casa de campo y casi oímos las risas de los niños jugando con un viejo columpio que cuelga del techo de la sala capitular.

Sala Capitular con un viejo columpio
El centro del gran claustro, cementerio de los cartujos

Reconstruimos incluso en nuestra cabeza escenarios cinematográficos, ya que en esta cartuja se rodó en 2017 la película Incierta Gloria, de Agustí Villaronga, ambientada en la Guerra Civil española.

Desde 2020, la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes es uno de los escenarios del SoNna, Festival de Sonidos de la Naturaleza, que se celebra en verano en diferentes escenarios de la provincia de Huesca. Ya está confirmado que este 2024 será de nuevo el lugar elegido para la clausura, con la presencia de Xoel López y Malú.

Concierto en la Cartuja de las Fuentes en anteriores ediciones del Festival SoNna Huesca. Foto de la web de la Diputación de Huesca.

La Diputación Provincial de Huesca sigue en la actualidad trabajando para recuperar las zonas que aún no han sido restauradas. Actualmente los esfuerzos se centran en el claustrillo y sus capillas, donde fray Manuel Bayeu dejó buena parte de su obra, y en la recuperación de alguna de las celdas. Prometemos volver cuando se hayan restaurado estas nuevas estancias.

Afortunadamente, las obras de restauración continúan en la actualidad

Me marcho encantada de la Cartuja de las Fuentes y os recomiendo su visita, no sólo por su valor histórico y patrimonial, sino también porque su historia reciente está repleta de personas que no la han dejado caer en el olvido, han reivindicado su conservación y han evitado su ruina.

Gracias a todos ellos, en especial a los guías que hoy siguen trasmitiendo su historia con rigor y un gran cariño, es nuestro deber reconocerlo y responder acercándonos a conocer lugares tan increíbles como este.

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