Viajes y escapadas desde mi punto de vista

Camino al Monasterio de Santa María de Veruela, Zaragoza

(Zaragoza provincia) Grisel, Los Fayos y Vera del Moncayo

Monasterio de Santa María de Veruela
Monasterio de Santa María de Veruela (provincia de Zaragoza)

Desde Zaragoza, en coche se llega al Monasterio de Veruela en apenas una hora, si lo piensas, es increíble tener tan cerca uno de los monumentos más destacados del patrimonio de Aragón. Aunque nuestro objetivo sea llegar a Veruela, hoy te voy a proponer pasar todo un día por la comarca de Tarazona y el Moncayo, disfrutando también del trayecto y haciendo paradas para descubrir lugares tan bellos y sorprendentes como el propio monasterio.

El pozo de los Aines de Grisel

Pozo de los Aines, Grisel
Exterior del Pozo de los Aines

El recorrido de hoy comienza en Grisel, estamos muy cerca de Tarazona, pero hoy no vamos a visitar la capital de la comarca, este pueblo bien merece un artículo propio y se lo dedicaremos muy pronto.

Hoy vamos a conocer un enclave que se desmarca de los lugares conocidos por todos, una sima de casi treinta metros de profundidad y 22 metros de boca que encontraremos en mitad de un campo de olivos, una auténtica sorpresa que, por si fuera poco, también es conocido por el poético nombre de Sima de los Sueños.

Entrada al Pozo de los Aines, Grisel
Entrada al Pozo de los Aines

¿Cómo llegar? Al entrar en el pueblo una indicación nos hace girar a la derecha hacia la zona de bodegas; enseguida veremos un gran peirón y, siguiendo el camino, en un par de minutos llegamos al parking donde podemos dejar el coche. A la derecha, ascendemos por una pequeña loma y, al descender, ya vemos el campo de olivos en el que está el pozo.

El Pozo de los Aines es una dolina de hundimiento también denominada cavidad kárstica, producida por las aguas del Moncayo y la composición geológica del suelo. Cuando te asomas a él, llama la atención la abundante vegetación que contrasta enormemente con el paisaje que acabamos de dejar en la superficie. Gracias a la humedad, las paredes y el fondo están tapizadas por innumerables plantas que hacen invisible el fondo de roca. Encontramos, entre otros ejemplares, el helecho llamado “lengua de ciervo” que no ha sido localizado en otras simas.

Interior Pozo Aines
Interior del Pozo de los Aines

No se sabe con seguridad cuándo se formó; algunos geólogos dicen que en la baja Edad Media, aunque hay quien lo data en una fecha anterior. Lo cierto es que es la primera mención que encontramos es de la edad moderna, en una cita del geógrafo Juan Bautista Labaña en su Itinerario del Reyno de Aragón

Si quisiéramos descender por él lo tendríamos que hacer mediante una cuerda, pero tranquilo, no será necesario. El pozo está perfectamente señalizado y vallado. El acceso se hace por un pequeño túnel con escalones y allí, sobre una pequeña plataforma metálica podremos contemplar mejor lo impresionante del lugar.

Creedme si os digo que, mientras lo observas, tu imaginación vuela y se te ocurren mil aventuras que podrían tener este pozo como escenario ¿recodáis la serie Perdidos? pues mi cabeza imaginó a Kate colgada de una cuerda a punto de caer al vacío y Sawyer alargando su brazo y rescatándola en el último segundo, cosas de la imaginación.

La visita es absolutamente segura y muy recomendable para hacer con niños, más aun si les contamos las numerosas leyendas que, como no podía ser de otro modo, están asociadas a este lugar.

Una de ellas dice que hacia 1535 un rico morisco llamado Hamet-Ben-Larbi salió a labrar su campo un día festivo y no respetó el precepto cristiano de no trabajar un día de fiesta. De repente se oyó un gran estruendo y el morisco, el trillo y las caballerías desaparecieron en un gran agujero que allí se hizo.  La justificación surgió enseguida: había sido un castigo divino por no santificar las fiestas.

Otras leyendas dicen que en el pozo vivieron ermitaños y que existieron pasadizos que lo conectaban con el castillo del pueblo. Una leyenda más popular lo asocia con una chica llamada Inés que cayó al pozo encontrado la muerte en sus profundidades, por lo que le llamaron El pozo de la Inés, degenerando hasta acabar en Aines.

Nada más coger el desvío de la N-122 dirección Grisel, a la derecha, hay un campo de olivos que tiene una torre ruinosa pero muy fotogénica, si, como yo, eres un friki de las fotos, la parada es obligada, no se qué opinas.

Antigua Torre situada en Grisel.

Los Fayos

Vista del pueblo y las cuevas en los Fayos
Los Fayos, provincia de Zaragoza

Si te gustan las leyendas, el pueblo al que nos dirigimos está lleno de ellas. Ya lo adivinamos cuando nos acercamos y nos brinda una impresionante imagen al resguardo de majestuosas paredes de roca.

Desde este verano estamos de enhorabuena porque en junio se inauguró el Centro de Visitantes de la localidad. Está abierto de jueves a domingo y ofrece visitas guiadas gratuitas, aunque hay que solicitar cita previa. Te enlazo con ellos para que puedas saber cómo contactar, sin duda, esta es la mejor opción para conocer el pueblo. De todas formas, si no puedes adaptarte a sus horarios, recorrer los distintos puntos de interés de Los Fayos es fácil, es un pueblo pequeño y todo está perfectamente indicado, lo único sobre lo que debes informarte es sobre cómo conseguir las llaves para entrar a las cuevas o a la Ermita, nosotros tuvimos la suerte de encontrarlas abiertas, pero no siempre puede ser así.

Sobre la pared rocosa se levantó el Castillo en la primera mitad del siglo XII, formado por una serie de cuevas que servían de refugio a la población y, sobre ellas, una torre atalaya en lo alto de la peña. Actualmente sólo quedan restos de la base de la torre y las cuevas. Es uno de los pocos ejemplos de este tipo de fortificación existente en España.

Son estas cuevas las que podemos visitar gracias a la instalación de una serie de escaleras y pasarelas metálicas, de nuevo algo muy divertido si vais con peques. Desde ellas tendréis unas increíbles vistas del pueblo.

En primer lugar vamos a la Cueva del Caco, la más grande y también la más mágica al estar asociada a una leyenda. Caco era un gigante que se dedicaba a robar ganado y esconderlo en esta cueva. Hércules, alertado por los mugidos de un novillo, encontró la guarida de Caco y entre ellos comenzó un duro combate. De los arañazos de los colosos brotaron los ríos, las piedras que ambos se lanzaban dieron lugar a las peñas y los barrancos. Finalmente Hércules resulto vencedor y, cogiendo el cuerpo inerte de Caco, lo enterró poniendo sobre su tumba una gran mole, la montaña que hoy llamamos Moncayo ¿a que es chulo imaginar que el territorio que recorremos es fruto de la lucha de dos gigantes?

Cueva del Caco

Ponemos rumbo a la segunda de las cuevas y pasamos por una estrecha calle que nos encanta, una pequeña acequia la recorre y, frente ella, las casas tienen pequeños puentes para poder llegar a sus puertas. Hablar con la gente de los pueblos siempre aporta cosas maravillosas y una de las vecinas nos cuenta que hasta hace menos de un año la calle aún estaba más bonita, porque conservaba unas losas de piedra que hace años se usaban como lavaderos y, ante nuestra sorpresa, nos enseñó una fotografía antigua de su familia tomada en el mismo lugar ¡que curioso! Como ella, creo que es una pena que no se haya conservado como estaba.

Calle de la acequia de Los Fayos

La Cueva del Castillo está cerrada por una pared de adobe. Queda poco de lo que fué, sólo un aljibe y parte del canal con el que se recogía el agua. La entrada estaba en alto, por lo que era necesaria una escalera móvil para acceder a su interior haciendo muy difícil su conquista. Desde su interior se podía acceder a lo alto del risco, donde estaban las torres vigía.

Cueva del Castillo

La pared rocosa que protege Los Fayos aun guarda una sorpresa más, si seguimos nuestro camino y sus indicaciones encontraremos el acceso a la Ermita de San Benito, junto a un hermoso peirón. Este templo que aprovecha para su construcción un hueco natural de la roca, como si de una pequeña ciudad de Petra se tratara.

Monasterio cueva de monjes benedictinos, se cuenta que San Atilano tomó aquí sus hábitos. Habitada por eremitas en los siglos IX y X, a partir del siglo XII, con la fundación del Monasterio cisterciense de Veruela, se convierte en ermita.

Antes de abandonar el pueblo tenemos que acercarnos a la Plaza Mayor, en ella se levanta la Iglesia de Santa María Magdalena, de la segunda mitad del siglo XVI, y el Palacio de los Duques de Villahermosa ,que mantiene el estilo de las casas aragonesas del Renacimiento y Barroco.

Plaza Mayor de Los Fayos
Palacio de los Duques de Villahermosa

El Monasterio de Santa María de Veruela. Vera del Moncayo.

Claustro del Monasterio de Veruela

Da igual las veces que hayas estado, la visita al Monasterio de Santa María de Veruela siempre es una delicia.

Protegido por el Moncayo, se levanta estratégicamente en la raya con Castilla y cerca de Navarra. Fue la primera de las fundaciones de la orden del císter en Aragón y está realmente muy bien conservado. La visita transcurre por sus diferentes estancias, desde el recientemente rehabilitado palacio abacial, el claustro, el lavadero, la cocina, refectorio, la sala capitular, la iglesia abacial… Tienes toda la información sobre horarios, tarifas y visitas guiadas en este enlace monasteriodeveruela.blogspot.com

El precio de la entrada es sorprendentemente barato, 1,60 € la entrada normal y 0,80 € si tienes derecho a algún tipo de reducción y, aun es más, la visita guiada no tiene coste adicional ¡vamos! que no hay excusa.

Sala capitular

Su historia, desde su fundación hasta su relación con un ilustre habitante, Gustavo Adolfo Becquer, y su importancia artística son tales que en este artículo no cabe ni soy capaz de reflejar toda esa información, hay mil lugares donde leerla.

Sólo os voy a hablar de mis sensaciones y espero que me cuentes las tuyas. A mi, ya frente a su puerta principal, me entra un cosquilleo de emoción. Me encanta su entrada, el paseo de plataneros (sea cual sea la estación del año) con su iglesia al fondo, con unas proporciones dignas de una catedral; como no, el claustro, con sus dos pisos, y los menciono porque la galería inferior es de estilo gótico levantino pero la superior es de estilo renacentista y, sin embargo, a mi me parece que el resultado de esta mezcla es maravilloso; la sala capitular, quizás la mas bella de las existentes en los monasterios de la península, con sus arcos de medio punto, el ajedrezado jaqués, sus bellas columnas y sus sarcófagos.

Claustro y lavadero

¿Imaginas cómo sería alojarse entre estas piedras? No se si has oído que Veruela será algún día Parador de Turismo, digo “algún día” porque el proyecto se retrasa cada vez más. Ya han pasado 15 años desde que el Ministerio de Industria y Turismo diera luz verde a su creación en la parte barroca del monasterio. No se mucho sobre el tema pero la intención era que abriera en 2008 con motivo de la Expo de Zaragoza ¡imagina el retraso!

La última noticia que he encontrado en Heraldo de Aragón dice que Turespaña iba a entregar el edificio en agosto de 2020 a Paradores de Turismo de España, que necesitaba tres meses para su acondicionamiento. El presidente de Argón, Javier Lambán, anunció así mismo que podría abrir a finales de año. No se cómo habrá afectado la pandemia a los planes, quizá estemos ante un nuevo retraso.

En el camino de regreso

Todo el que sea observador se fijará en una casa preciosa que está en plena carretera N-122 a su paso por Bulbuente. Llama la atención porque es la única casa modernista de la zona y está construida en adobe, lo cual se aprecia porque los muros han perdido su revestimiento.

Casa modernista de Bulbuente

Siempre que paso me da una pena enorme ver cómo el revoco y sus excelentes motivos decorativos se van perdiendo poco a poco y es posible que en un futuro no muy lejano no nos quede otro testimonio que las imágenes.

El patrimonio no sólo son los palacios y las iglesias, no entiendo cómo no se hace un esfuerzo por conservar este tipo de casas que, sin duda, son esenciales para entender nuestra historia.

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