PASEANDO POR EL ENTORNO DE AGUILAR DEL ALFAMBRA

Paraje Natural del Estrecho y Ermita de la Virgen de la Peña

Hoy vamos a conocer un paraje natural desconocido para la mayoría. Se encuentra muy cerca de Aguilar del Alfambra, en la Comarca de Teruel y dentro del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.

Es un recorrido fácil y para todos, algo que se cumple más que nunca gracias a un mirador adaptado y la posibilidad de llegar en vehículo a motor.

El recorrido es fácil y se divide en dos partes que nos llevarán a tener distintas perspectivas de un paraje sorprendente con el río Alfambra como protagonista.

  1. Características generales de la ruta
  2. Aguilar del Alfambra
  3. Primera parte de la ruta: Sendero de la Ermita de la Virgen de la Peña
  4. Segunda parte de la ruta: El Estrecho

Características generales de la ruta

  • La excursión parte del centro de Aguilar del Alfambra
  • Como ya he comentado, el recorrido está divido en dos partes, puedes hacer sólo una de ellas, pero yo te recomiendo hacer las dos para completar un precioso paseo a dos alturas.
  • Ambas partes se pueden hacer andando o en coche.
  • Si puedes, te recomiendo hacer ambos paseos caminando. Las dos partes son fáciles, tanto por su corta distancia como por no presentar ninguna dificultad.
  • La posibilidad de llegar en coche nos permite acercar a cualquier persona que tenga algún tipo de dificultad motora. Además, el mirador está adaptado a personas con discapacidad motora y visual.
  • La primera parte nos lleva a la Ermita de la Virgen de la Peña y su mirador adaptado. Si vamos andando nos costará unos 25 minutos (sólo ida), en coche unos 10.
  • La segunda parte sigue el curso del río Alfambra y sus chopos cabeceros y nos conduce hasta El Estrecho, donde el río se encajona entre altas moles de piedra. Andando nos llevará otros 25 minutos (sólo ida), en coche unos 5 minutos.
  • Los últimos 100 metros que nos llevan hasta El Estrecho sólo se pueden hacer andando.
  • Podemos hacerla en cualquier época del año evitando, por supuesto los días de calor o frío más extremos. En verano, el sendero a la Ermita no tiene ninguna sombra por lo que es recomendable hacerlo temprano e ir correctamente protegido.
DISTANCIAS HASTA EL INICIO DE LA RUTA
Zaragoza156 km
Huesca230 km
Teruel48 km
Distancia desde las tres capitales de provincia

Sendero de la Ermita de la Virgen de la Peña

Aguilar del Alfambra

Ambas partes del recorrido parten directamente del pueblo, que se extiende en un pequeño cerro sobre la vega del río Alfambra.

Es imprescindible dar un paseo por sus calles para descubrir su ayuntamiento (s. XVII), sus casas solariegas notables, la monumental iglesia parroquial dedicada a San Pedro Apóstol y, por supuesto, probar el agua de la Fuente del Bacio.

Si quieres saber qué ver en Aguilar del Alfambra y otros pueblos del entorno puedes leer Excursión por 4 pueblos del Parque Cultural del Chopo Cabecero que te enlazo, su visita es el complemento perfecto a este paseo.

Casa Muñoz en Aguilar del Alfambra

Primera parte de la ruta: Sendero de la Ermita de la Virgen de la Peña

Vistas desde el sendero de la Virgen de la Peña

Para empezar este camino, sube hasta la iglesia parroquial y rodéala. Detrás parte la Calle Iglesia, que también conduce al Cementerio de la población. Poco más adelante encontraremos una bifurcación, si seguimos el camino de la izquierda llegaremos al cementerio, debemos tomar el caminito que sigue a la derecha en el que un cartel de madera ya nos indica Virgen de la Peña 1,5 km.

Desde aquí ya es imposible perderse, sólo hay que avanzar y disfrutar de las increíbles vistas.

A nuestra izquierda aparece un paisaje multicolor de campos de cultivo y la verde hilera de chopos cabeceros que acompañan al río Alfambra.

Siguiendo el camino, pronto divisamos la ermita y la muralla del castillo del siglo XII.

Llegando a la Ermita de la Virgen de la Peña

Los restos del castillo son la construcción más antigua de Aguilar del Alfambra ya que, cuando se construyó aún no existía la localidad.

En la Edad Media, posiblemente en el siglo XV, se construyó una ermita aprovechando materiales y elementos de la fortaleza.

La ermita actual es resultado de varias fases constructivas. En la actualidad se encuentra en muy buen estado tras varias restauraciones realizadas durante el siglo XX. Tuvimos la suerte de ver su interior al coincidir con una familia del pueblo que había pedido la llave a la vecina que la guarda.

Ermita, restos del castillo e inicio del mirador adaptado

Comienza aquí el mirador adaptado que, a través de una pasarela de madera, permite llegar a dos miradores con paneles que identifican los principales elementos del paisaje que estamos viendo: características del relieve, pueblos y parajes. Los textos e imágenes de los paneles también están Braille.

Uno de los miradores está orientado hacia el sur, hacia el río Alfambra, poco antes de internarse en el Estrecho, que luego visitaremos en la segunda parte de la ruta.

El otro mirador se orienta al oeste y se asoma a la cluse de Aguilar, un espectacular pliegue abierto por el río declarada como Lugar de Interés Geológico.

En ambos casos las vistas son impresionantes y hacen que merezca la pena llegar hasta aquí y lo mejor es que aún no hemos terminado nuestro paseo por el entorno de Aguilar del Alfambra, debemos regresar al pueblo para completar la segunda parte de la ruta.

Mirador orientado al sur
Mirador orientado al oeste
Cluse de Aguilar, Lugar de Interés Geológico

Para llegar en coche, en el municipio de Aguilar del Alfambra encontramos pequeñas señales con el símbolo de una silla de ruedas que indican el camino a realizar por los vehículos. Este camino transcurre por el cerro que domina la población. El recorrido es de algo menos de 3 km.

Segunda parte de la ruta: El Estrecho

Una vez de regreso al pueblo, nos disponemos a conocer El Estrecho, un paraje natural de una gran belleza que tenemos a tan sólo unos dos 2 km.

Bebemos agua en la fuente y ¡empezamos! El camino se inicia en la primera de las calles que parte hacia la izquierda desde la fuente, sabrás cuál es porque hay un cartel de madera que indica «Ruta el Hontanar», aunque esta no sea la ruta que vamos a hacer.

Caminaremos por un camino polvoriento hasta toparnos con el cauce del río Alfambra y «la palanca», nombre que se le da al puente construido para cruzar el río. Allí mismo, en un chopo, encontraremos de nuevo señales de madera con distintas indicaciones y, entre ellas, «Paraje El Estrecho».

La siguiente parte del camino es mucho más agradable. Caminamos ahora junto al cauce del río Alfambra bajo la sombra de los chopos cabeceros, algunos de ellos centenarios.

Muy pronto nos topamos con una sorpresa, una réplica muestra alguna de las huellas de dinosaurios que han sido encontradas en Aguilar del Alfambra.

Estas icnitas forman parte de La Carretera de las Huellas de Dinosaurio, iniciativa de la fundación Dinópolis, que nos lleva por varios pueblos con yacimientos paleontológicos. Una motivación extra para que los más pequeños nos acompañen y disfruten encontrando las huellas ¿No te parece?

Muy poco más adelante nos topamos con un chopo campeón y es que el llamado Chopo Cabecero del Remolinar fue el representante de España en el concurso Árbol Europeo del Año en 2015 y obtuvo el tercer puesto, siendo después declarado Árbol Singular por el Gobierno de Aragón.

Seguimos el paseo y sabemos que casi hemos llegado al final cuando nos acercamos a las altas paredes rocosas del cerro, las ruinas del molino y, en lo alto, la silueta de la Ermita de la Virgen de la Peña, donde acabamos de estar. Si te has acercado en coche, tendrás que dejarlo aquí.

Llegando a El Estrecho. Ruinas del molino y la Ermita de la Virgen de la Peña en lo alto

La mayor sorpresa del paseo de hoy está muy cerca, a menos de 100 m., se trata de El Estrecho, un imponente desfiladero de paredes rocosas verticales por el que discurren encajonadas las aguas del río Alfambra.

No podemos continuar, a no ser que fuera nadando. Si nos atreviéramos, tendríamos que hacerlo durante unos 200 m. Pero sí podemos quedarnos un rato contemplando la extraordinaria belleza de esta paraje natural.

Aunque yo no me atreví, en verano es posible bañarse. Lo que sí hice fue disfrutar del entorno con los pies metidos en las aguas del Alfambra.

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